
FILMAR obtuvo su licencia de funcionamiento en 2022 del Servicio Nacional de Propiedad Intelectual tras cumplir con los requisitos legales para operar como sociedad de gestión colectiva. Sin embargo, el desafío no había hecho más que empezar. La organización aún se encuentra en una fase de consolidación institucional y técnica. La directora y productora VIVIANA SAAVEDRA, miembro de la junta directiva de la organización, compartió con AV Creators News la situación actual del sector audiovisual en Bolivia y los avances logrados hacia el establecimiento de una sociedad de gestión colectiva: “Desde su creación, todavía no hemos podido implementar la plataforma de cobro, por lo que actualmente estamos renovando la licencia, desarrollando el sitio web y recibiendo capacitación para implementar el sistema de cobro”.
Para avanzar en este objetivo, los miembros de FILMAR participan actualmente en programas de capacitación en otros países de la región. La intención es aprender de la experiencia acumulada de sociedades de gestión colectiva con décadas de trayectoria.
Una estructura legal particular
Una de las características distintivas del modelo boliviano es que la legislación reconoce una única sociedad de gestión colectiva para directores, actores y productores. Esto requiere la creación de una estructura interna capaz de representar los intereses de todos los sectores del ámbito audiovisual. SAAVEDRA explica que el tamaño del mercado también influye en esta decisión.
“En Bolivia existe una única sociedad de gestión colectiva para varios sectores. ¿Cómo afecta esto a la organización de FILMAR? El mercado audiovisual boliviano aún es pequeño y la industria está en desarrollo, por lo que debemos adaptarnos a esa realidad. Estamos trabajando en representaciones internas que garanticen que las decisiones no afecten los intereses de autores o productores. Es un reto, aunque sabemos que otras sociedades comenzaron de manera similar y luego ajustaron sus reglamentos”.

Un proceso impulsado por los propios autores audiovisuales
A diferencia de otros países, donde las sociedades de gestión colectiva surgieron con un respaldo institucional más sólido, en Bolivia el proyecto fue impulsado directamente por los propios cineastas.
FILMAR se fundó hace tan solo cuatro años y su desarrollo inicial se sustentó gracias a los recursos aportados por miembros de la comunidad audiovisual. Según SAAVEDRA, este proceso de construcción colectiva también les ha ayudado a comprender la complejidad que implica la implementación de un sistema de gestión de derechos.
La organización continúa trabajando en la formación de sus miembros y en el desarrollo de herramientas administrativas que le permitan comenzar a recaudar y distribuir derechos a corto plazo.
Un cine con historia y nuevos retos
El cine boliviano cuenta con una importante tradición en Latinoamérica. Desde las películas pioneras del cineasta JORGE SANJINÉS y el grupo Ukamau en la década de 1960 hasta el surgimiento de nuevas generaciones de cineastas en el siglo XXI, el país ha desarrollado una cinematografía profundamente ligada a las luchas sociales y a la identidad cultural andina.
Hoy, si bien la producción crece lentamente, el principal desafío radica en construir instituciones que garanticen la sostenibilidad del sector y la protección de los derechos de autor. En este sentido, FILMAR representa uno de los esfuerzos más recientes para dotar a la producción audiovisual boliviana de una estructura de gestión capaz de respaldar el desarrollo creativo de sus cineastas. La organización institucional avanza lentamente, según VIVIANA SAAVEDRA, en los últimos años se han desarrollado varias películas gracias a fondos públicos específicos como el Programa de Intervenciones Urbanas y el Fondo Bicentenario, que han apoyado nuevos proyectos audiovisuales. Este aumento en la producción también ha generado la necesidad de fortalecer las estructuras institucionales del sector. “Ese crecimiento nos obligó a organizarnos”, explica. “Pero aún queda mucho por construir, especialmente en lo que respecta a la regulación final de la ley de cine”.
Actualmente, el gobierno boliviano está promoviendo foros culturales destinados a debatir nuevas políticas públicas para el sector audiovisual, incluida la posibilidad de establecer un fondo anual de apoyo a la producción.

Derechos de autor: una agenda inconclusa
En el ámbito de la gestión colectiva, el sector audiovisual boliviano aún se encuentra en una etapa incipiente. Existen precedentes importantes en otros campos artísticos, como la sociedad de músicos Sobodaycom, que logró consolidar un sistema para la recaudación de regalías y la prestación de beneficios sociales a sus miembros. Para SAAVEDRA, este precedente demuestra la importancia de contar con una entidad que represente a los creadores audiovisuales. “Para nosotros es fundamental que exista una sociedad de gestión colectiva. Actualmente no existen mecanismos claros para la recaudación y distribución de derechos de obras audiovisuales, lo que hace urgente la implementación de FILMAR”. El objetivo del Consejo Directivo es que la sociedad inicie sus operaciones plenamente durante el presente año.
Redes internacionales y cooperación regional
Otro paso importante en el desarrollo de FILMAR ha sido su integración en redes internacionales de autores audiovisuales. El Congreso internacional en Croacia, organizado por AVACI y FESAAL en noviembre 2025, representó un punto de inflexión para el proceso boliviano. “Ser parte de estas redes nos fortalece. Nos permite representar los derechos de nuestros autores y aprender de la experiencia de otros países. También esperamos compartir nuestras propias experiencias de colaboración”. Así lo remarca la directora para quien el apoyo regional será clave para consolidar la gestión colectiva en Bolivia y fortalecer la posición de los creadores en un sector que aún se encuentra en proceso de institucionalización. El intercambio con otras sociedades les ayudó a comprender mejor el camino que aún tienen por delante. “Nos sentimos apoyados, como los hermanos menores, pero también vimos que podíamos beneficiarnos de la experiencia de otros países. Nos interesaron especialmente los modelos de México, Brasil, Italia y España”, explica. Y agrega: “Fue muy motivador conocer el desarrollo de las sociedades de gestión colectiva de Argentina, Colombia y Uruguay. Nos dimos cuenta de que, en comparación con algunos países vecinos como Perú, Ecuador o Paraguay, Bolivia ya ha avanzado significativamente en este proceso”.

Fuentes consultadas:
SENAPI (Servicio Nacional de la Propiedad Intelectual de Bolivia):
Historia del cine boliviano.– Cinemateca Boliviana
https://www.cinematecaboliviana.net
Panorama general del cine boliviano. Observatorio de Cine Latinoamericano