
Este año, durante el Festival Internacional de Animación de Annecy, que convoca anualmente al más destacado talento profesional en la materia, con un récord de 18.000 invitados acreditados, y mientras se proyectaban varios títulos con distinto grado de IA en su producción, numerosos paneles y mesas redondas discutieron el papel de la nueva y –según todos coincidieron– amenazante herramienta digital en la especialidad.
Grupos laborales de Estados Unidos, Francia, España, Irlanda, Bélgica y otros países hicieron pública una extensa declaración conjunta, exigiendo medidas sobre el aumento del uso de la inteligencia artificial en el campo de la animación. Según la coalición, esa tecnología constituye una amenaza para el oficio y la credibilidad de su industria, e invita a trabajadores, estudiantes y a cualquier persona que comparta sus preocupaciones sobre el uso de la inteligencia artificial en la animación a reunirse para reclamar su regulación.
Así dice el texto completo del comunicado emitido:
LA INDUSTRIA DE LA ANIMACIÓN EN PELIGRO, LOS SINDICATOS MUNDIALES DECLARAN EMERGENCIA ANTE EL USO GENERATIVO DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL
Esta declaración fue redactada por un colectivo de sindicatos, federaciones y organizaciones internacionales de animación que piden que se tomen medidas con respecto al uso de la Inteligencia Artificial generativa y su impacto destructivo, no solo en la industria mundial de la animación y el oficio en sí, sino también en todos los que trabajan para ella, nuestra cultura y nuestro planeta.
La industria de la animación está sufriendo, tras el estallido de la burbuja del streaming y la pandemia. Los trabajadores están sintiendo las repercusiones: despidos masivos, aumento del uso de la externalización, cierre de estudios, disminución de los presupuestos, etc. La inteligencia artificial generativa es vista por algunos como una respuesta a esta crisis: una herramienta casi mágica que puede producir palabras, imágenes y sonidos a partir de una descripción simple y vaga. Pero la GenIA no es ni una herramienta, ni eficaz, ni barata. Es una máquina copiadora defectuosa, destructiva y costosa de operar, que amenaza la innovación creativa y los empleos en múltiples industrias.
GenlA no apoya a los artistas, los destruye. La ausencia de humanos es una característica, no un error, de GenlA. Lo único que promete es la pérdida de empleo y medios de vida para millones de personas en todo el mundo.

Esta misma tecnología se está utilizando para fomentar la disidencia, la confusión y la desconfianza entre el público. Este crecimiento desenfrenado y este tecno optimismo injustificado tienen increíbles consecuencias medioambientales, como la expansión de la demanda de potencia informática, el aumento de la huella de carbono, los cambios en los patrones de demanda de electricidad y agua y el agotamiento acelerado de los recursos naturales.
Por lo tanto, es necesario contar con marcos de protección en torno a la Generación del Niño, centrados en la transparencia, la compensación, el control del uso de la obra del creador y el consentimiento informado.
LA OPOSICIÓN DEL PÚBLICO
El Festival de Annecy resulta un campo de pruebas ideal para medir cómo reaccionan los artistas y el público a la animación creada con inteligencia artificial. La conclusión es que el software todavía tiene un largo camino por recorrer para convencerlos. Hubo mucho rechazo respecto a la inclusión de varios títulos en secciones del evento este año, el público se opuso en gran medida a los títulos hechos con IA. En el panel “AI: entre la fantasía y la realidad”, los cineastas ya familiarizados con los programas generativos discutieron sin llegar a ningún acuerdo sobre el futuro del aprendizaje automático en la animación.