
¿Cómo llegaste a la historia de ANDREA CASAMENTO? ¿Qué te impulsó a hacer la película?
Llegué por MARIANA VOLPI, una amiga abogada que también trabaja en la Procuración Penitenciaria. Un día me llamó y me dijo: “Mirá esta charla TED”, que era de ANDREA [CASAMENTO], sobre quien está basada la película. Me pareció alucinante. A partir de eso, les hice una devolución a los productores, a los que conocí después. Luego la conocí a ella. Encontré el camino de una historia muy poderosa, también con la posibilidad de contar un montón de cosas de las que no se había hablado nunca. Lo cual también me interpeló mucho en lo personal y me motivó a encarar la idea de hacer esta película.
Coescribiste el guion con MARCELO MÜLLER, con quien escribiste INFANCIA CLANDESTINA, también basada en una historia real, como LA MUJER DE LA FILA. ¿Qué aspectos consideraron fundamentales en ese sentido?
El proceso fue espectacular, creo que fue el guion para el que más rápido llegamos a tener una primera estructura. Para mí, siempre es lo más complejo de lograr para un guion. Es la misma estructura que tiene la película hoy, así que te diría que esta película está angelada ya desde ese lugar. ANDREA CASAMENTO y las mujeres de la fila tienen esa luz, esa cosa muy particular de ellas que permitió que todo se hiciera fuerte. Después, cuando nos empezamos a meter más en los detalles, fuimos encontrando qué temas tocar. Para mí, uno de los temas más fuertes y más complejos es trabajar desde los prejuicios. Y esta es una película que está sustentada a partir de alimentar un poco el prejuicio del espectador y después darle de comer más. Luego, la película lo va derrumbando. A la vez, está relacionado con los prejuicios de clase media que ANDREA tenía. Es desde donde se mira este universo, para luego ir destruyéndolos. Vemos cómo esta mujer va desarmando todo eso para luego reconstruirse.

En la situación actual es difícil encontrar financiación, ¿fue complejo llegar a la realización?
Esta película se produjo en un contexto completamente diferente de lo que era la realidad del cine argentino de hace catorce años atrás. Les costó mucho a los productores cerrar la financiación. Es una película que no recibió ningún subsidio por parte del INCAA. Dentro de las nuevas reglas que impuso el INCAA, entendemos que ahora sí puede hacerlo. Pero también sucedió que, el año pasado, cuando estábamos en la preproducción, todo el equipo técnico aportó mucho en cuanto a las ganas, a la motivación. Y también en cuanto a entender la situación en la que se encontraba la película. De alguna manera, todos eligieron hacerla antes que pensar en que era un proyecto para quedar en el aire.
La serie EN EL BARRO y otras ficciones por el estilo hacen eje en el universo carcelario. LA MUJER DE LA FILA no muestra qué ocurre “puertas adentro”, solamente vemos qué sucede en la fila, en la sala de requisas y en el comedor donde se encuentran los familiares con los reclusos. ¿Por qué tomaron esa decisión?
EN EL BARRO, EL MARGINAL y las películas que enfocan el tema de la cárcel trabajan más desde la estructura ficcional, en la que se alimentan cosas que tienen que ver con una motivación de espectacularización de lo que sucede, más que con la realidad. Nosotros, en LA MUJER DE LA FILA, trabajamos mucho desde el lugar real con las mujeres de la fila reales, con el universo carcelario real. Entendiendo que la cárcel no es un blanco y un negro o que todo es mafia, muerte y corrupción adentro, sino que es un ámbito extremadamente humano, donde hay mucha más complejidad de lo que se puede contar a partir del blanco y negro. Decidimos trabajar desde un lado gris, donde nadie tiene una razón, sino que todos tenemos nuestras razones. Y, a partir de eso, podemos empezar a vernos de otra manera. Creo que el tránsito que hace ANDREA en la película es un poco el camino que nosotros decidimos hacer, con esta mujer que descubre que eso que ella creía no era así, sino de otra manera. Y que no era, tampoco, lo opuesto, sino que también se trataba de una manera diferente. A tal punto que, en medio de todo ese dolor, ella encontró el amor.

Volviste a requerir la colaboración de MARÍA LAURA BERCH, la directora de casting o reparto, reconocida recientemente como parte de la Academia de Hollywood…
MARÍA LAURA tiene una manera de ver las historias, de entender la búsqueda de los cuerpos que van a narrar la historia, con una profundidad y una sensibilidad únicas. Me encanta trabajar con ella y con NATALIA, al mismo tiempo. Es una combinación maravillosa desde lo creativo, desde lo emocional. Y una de las propuestas fue experimentar muchas cosas, como que trabajen con las mujeres de la fila reales, que son quienes pertenecen a la Asociación Civil de Familiares de Detenidos, la ACIFAD, creada por ANDREA junto a familiares hace más de veinte años. Lo cual ya nos daba unas miradas, unos cuerpos, unas caras con una verdad y una impronta real directa. Y después, quisimos entender cómo los actores y las actrices se podían combinar con estas mujeres tan reales que, de repente, te ponen un parámetro único, muy diferente al que uno está habituado. En ese camino, decidimos ir con AMPARO NOGUERA, que es una actriz chilena extraordinaria, que hace el papel de la 22, un papel maravilloso. Al ser chilena y hablar “en argentino” te da una manera diferente a lo que hubiera sido encontrar ese camino con otra actriz. Y eso que no es una coproducción con Chile, para nada. Aunque el montajista y el fotógrafo sean chilenos; con ellos quería trabajar hace tiempo.
¿Cómo es trabajar con NATALIA OREIRO?
Para mí es un lujo volver a trabajar con NATALIA, por el camino transitado juntos y porque la capacidad de trabajo y la entrega que tiene son maravillosas. Y, sobre todo, creía que esta es una historia perfecta para ella por la edad del personaje, porque sé que adhiere a comprometerse con los temas con los que yo me comprometo. Y cuando le mostré la historia, la devolución que me hizo fue extraordinaria. Y, sobre todo, porque ella me dijo: “BENJA, yo soy ANDREA, así, con mis 46 años, como estoy, me muero si me pasa algo como le pasó a ella”. Fue como encontrar, nuevamente, una compañera de aventuras y confirmar el talento y el ojo preciso que tiene para encarar sus papeles.

Hay muchas películas nacionales que se presentan en grandes festivales de cine. ¿Qué nuevos –o no tan nuevos– realizadores argentinos te interesan?
Me cuesta mucho ponerle nombres a esto que me estás planteando, sí creo que estamos en un momento de mucha creación, más allá del contexto político del INCAA. Desde las plataformas, se están produciendo muchas cosas y se está demostrando el talento que hay en la Argentina de creadores, guionistas y directores, de la capacidad de producción y de los actores y actrices. Creo que se está demostrando que en la Argentina se puede producir ficción con alta calidad, y que eso se está confirmando con lo que pasa en las plataformas. Me gusta que haya diversidad de géneros; hay mucha comedia, mucho drama. Prefiero no dar nombres, porque seguro me olvidaré de gente querida, pero sí te puedo decir que me gustó mucho LA LLEGADA DEL HIJO, segunda película –que se está estrenando ahora– de CECILIA ATÁN y VALERIA PIVATO, a quienes admiro mucho. Una película que tiene algo que ver con LA MUJER DE LA FILA.