MATÍAS SZULANSKI en el Festival de Málaga

En su variada filmografía se reconocen actores y actrices recurrentes, un tono naturalista, pinceladas independientes como marcas de estilo, bandas de sonido under, la ciudad de Buenos Aires casi siempre como un escenario que se apersona, mesas de bares aún auténticos, acción, diálogo, verborragia y, a veces, sangre y misterio.

En apenas nueve años de carrera, su nombre tomó continuidad y significado “por prepotencia de trabajo”. En 2023, ÚLTIMO RECURSO fue la película de apertura de Bafici, donde suele formar parte de la programación. En marzo de este año recibió el reconocimiento de la Bizagna de Plata a la Mejor Dirección en el Festival de Málaga por su película BUENAS NOCHES, que compitió en la Sección Oficial Zonazine.

En la mayoría de sus películas, además de guionista y director, también es productor. Un creador todoterreno que no teme a las oportunidades, para quien quedarse esperando un llamado nunca es una opción.

¿Cómo se gestó tu última película LAS REGLAS DEL JUEGO?

Fue todo un proceso muy, muy cortito, muy rápido. Le dije a JUAN [MORGENFELD], con quien vengo trabajando en los guiones y está actuando también: “Che, tengo una idea. Una historia de un chico que está en pareja con una chica y se cruza a un amigo que le había robado a su novia y está con una nueva novia, pero el chico se quiere vengar y levantarse a la novia nueva. A pesar de que está en pareja, está dispuesto a destruir lo que tiene solo para devolvérsela”. Es una peli super de guerrilla, que terminamos en tres, cuatro días.

¿Cómo fue ese proceso?

A partir de la idea, con Juan armamos una escaleta, buscamos a los actores y al mes la filmamos. Antes de grabar, hicimos uno o dos ensayos con los actores para armar los diálogos. Sabíamos cómo tenía que empezar y terminar la escena y los puntos que tenían que tocar en el medio, pero sobre esa base hicimos unos ensayos de donde salieron los diálogos. Cada uno se los memorizó, se acordaban esos hitos y no hubo mucho más. La película se estrenó en Bafici, fue muy bien recibida y después estuvo en cines. Ahora va a estar en festivales en Colombia y en otros que están en proceso de revisión.

LAS REGLAS DEL JUEGO tuvo tres días de rodaje

¿Siempre trabajás con los mismos colaboradores?

No, pero lo que más quiero es poder armar una troupe de gente, tanto detrás como delante de cámara, para trabajar de forma lo más estable posible. Como una compañía de teatro y que los roles puedan cambiar. Que puedan estar, indiferentemente, delante o detrás de cámara. Me parece algo muy divertido y medio cassaveteano. JOHN CASSAVETES hacía mucho eso, y su forma de hacer cine me parece muy inspiradora: gente que va enrocando el rol, pero siempre del mismo grupo. En mis pelis siempre se trabaja con muy poca gente, pues son muy chiquitas, pero esa es la idea y a lo que aspiro. Para LAS REGLAS DEL JUEGO éramos el sonidista, una chica que hizo producción y asistencia de dirección, y yo con la cámara. Solo tres personas detrás de cámara.

Y las ideas, más allá de la sinopsis o el plot, que son tuyas, ¿se van nutriendo con lo que aportan los actores, con lo que va pasando cuando ensayan? ¿Estás abierto a que tu idea se modifique?

Sí, por supuesto, sobre todo en los diálogos y en las acciones, eso es donde más cambian las cosas. Por ejemplo, una chica dice: “Sí, a mí con un ex me pasó tal cosa y le dije tal otra” o “en una situación así, haría así, asá”, todo eso lo modificamos. Y después también algo que busco siempre son las monerías propias que tienen los actores como, por ejemplo, en esta peli, GRACE [ULLOA], que es la que hace de Laura, me dijo que tejía. Entonces la incorporamos a ella tejiendo una bufanda durante toda la peli y es, también, la que bordó los créditos. JUANA (PALAZZI) me contó que tocaba la guitarra, y también lo incluimos. Siempre busco meter cositas así para que los que no son actores de profesión den una versión distinta a ellos mismos.

En BUENAS NOCHES, tu anterior película, la protagonista había trabajado como asistente de cámara con vos, pero ¿nunca había actuado?

Con REBECA [ROSSATO] había trabajado en 2018 como jefa eléctrica y, después, en 2021, como foquista. No sé, vi que tenía buena cara, le pregunté si se animaba a actuar y me dijo que sí. No hay mucha ciencia.

Entre los profesionales trabajaste con ANAMÁ FERREYRA y FABIÁN ARENILLAS, ¿a qué actor o actriz te gustaría dirigir?

Los que me parecen grandes actores son ESTEBAN BIGLIARDI y MARCELO SUBIOTTO, pero con el que de verdad me gustaría trabajar es con SEBASTIÁN ESTEVANEZ. Si se le pega un giro, creo que puede quedar increíble. Obviamente, con DARIN y FRANCELLA uno siempre tiene la fantasía de trabajar. De actrices, me encanta trabajar con MARÍA VILLAR. Para mí es la mejor actriz argentina, es genial. Siempre que tengo un papel para alguien de su edad es mi primera opción. Y después, que no haya trabajado… y si uno está intentando grandes nombres, pensaría algo distinto, como si te dijera WANDA NARA. Pero que actúe ¿viste? Sería como, bueno, ya por la edad no da, pero como… BRIGITTE BARDOT, que en realidad no tenía nada que ver hasta que GODARD la puso en EL DESPRECIO.

REBECA ROSSATO, protagonista de BUENAS NOCHES

¿Por qué seguir haciendo cine? Incluso este año, sin el INCAA, sin apoyos estatales, en medio de la batalla cultural… ¿qué es lo que te motiva a seguir?

Porque me encanta. La verdad, lo disfruto mucho. Me parece buenísimo. Más allá de eso, si hay más dinero de por medio, genial, pero si no, se puede con lo que haya. Porque, al menos para mí, es como una pulsión hacer cine. La paso muy bien.

¿Te acordás cuándo descubriste esa vocación tan fuerte?

A los 19 años, más o menos, me empezó a gustar el cine. Tengo recuerdo de que la primera vez que vi una película y dije: “¡Ah, estoy viendo cine!”, fue a los 9 años, cuando fui con mi papá y vimos LADRONES DE MEDIO PELO, de WOODY ALLEN. Mi hermana y mi mamá fueron a ver COMO PERROS Y GATOS, pero yo no quería ver esa. Me encantó, me acuerdo que eran todos viejos en la sala y yo, con 9 años, me sentía un adulto. Y después siempre me gustó, pero creo que a los 19 fue que tuve como un clic, me empezó a gustar mucho ver cine, ver muchas películas. A través de páginas piratas empecé a ver pelis de todas partes del mundo, raras, a buscar de cada país que yo no conocía para ver pelis de ahí… empecé a ver mucho, mucho cine y me empezó a gustar.

No podrías hacer otra cosa.

No. O sea, es menos estresante no hacer cine que hacer cine. Porque hacer una película es abrir “una pyme de frustraciones”, como escuché decir. Pero bueno, uno tiene que decidir de qué se hace mala sangre.

Este año, en el Festival de Málaga, recibiste el premio a Mejor Director. Para vos, ¿cuáles son las mejores cualidades que debería tener un director de cine?

Ser superflexible en todo. O sea, no ser intransigente en nada. Todo se puede cambiar, todo es reemplazable y todo se puede modificar, con tal de que se haga película.

¿Un sueño pendiente en lo profesional?

Filmar siempre que quiera, sin ningún tipo de restricciones.

¿De dónde salen tus ideas?

De un montón de lados, de experiencias personales, de algún chiste, de algo que leo en algún sitio o de algún cartel. Varias veces anoto cosas en un cuadernito o me envío un mensaje de voz con ideas…. No sé, de todos lados, de algún pasacalle que es gracioso, medio border… de algún meme, de alguna otra película. Agarro un cuento o una película y digo: parto esta película, y después empiezo a cambiar las cosas hasta que queda algo totalmente distinto. Me parece importante estar siempre tratando de armar y escribir cosas nuevas.

Una imagen de BERTA Y PABLO

¿Estás trabajando en algún otro proyecto?

 Sí. Filmé una película que está por empezar su recorrido por festivales. La semana que viene empiezo a filmar otra que tiene previsto un rodaje de tres días. La que va a festivales ahora la filmamos en diez días, fue una producción más grande. Mientras, sigo escribiendo mucho, distribuyendo pelis, buscando cosas para hacer dentro del cine.

De la situación actual del INCAA, ¿qué pensás?

Obviamente, me parece que no está funcionando como debería funcionar, que los fondos están y estaría bueno que se ejecutaran para el desarrollo de la industria. Me parece que se podrían hacer mejor las cosas, que hay propuestas muy superadoras a las de la actual gestión.

Por JULIETA BILIK