
Las películas europeas, con sus directores rodando fuera de casa por necesidad práctica o narrativa, fueron dueñas exclusivas del palmarés. FJORD, de CRISTIAN MUNGIU; MINOTAURO, de ANDREY ZVYAGINTSEV; y PAWEL PAWLIKOWSKI mejor director por FATHERLAND, evidenciaron una fuerte inclinación, con 17 de los 22 títulos en concurso, para recibir los ocho premios. ¿Dónde estaba en competición el cine latinoamericano, africano o de Oriente Medio? Los sesgos de la programación quedaron posiblemente más expuestos en un año en el que Hollywood no vino. Por otro lado, resultó claro que la coproducción global es la clave para hacer hoy cine arte de primera y que ese tal vez fue este año la principal orientación del festival y de esa clase de realización en general. Hasta la Palma de Oro para cortometrajes, otorgada a PARA LOS CONTRINCANTES, producida en México y dirigida por el argentino FEDERICO LUIS (cuyo largo SIMÓN DE LA MONTAÑA ya había ganado el gran premio de la Semana de la Crítica en Cannes 2024) confirma esta modalidad.
La ausencia de películas argentinas, aunque indudable consecuencia de las políticas del actual gobierno nacional, fue muy percibida también. La única otra aparición de un cineasta argentino en el festival fue la de LISANDRO ALONSO en la Quincena de Realizadores con LA DOBLE LIBERTAD, considerada en el ranking de la crítica entre las 20 mejores películas de esta edición y continuidad de su primer largometraje, LA LIBERTAD, con el que debutó en Un Certain Regard 2001. En Cannes Classics se proyectó restauradaLA CASA DEL ÁNGEL (1957)de LEOPOLDO TORRE NILSSON y en el yate “El Alhambra”, que con los socios fundadores del JIFF (José Ignacio Film Festival) a bordo: FIONA y MARIANA RUBIO PITTALUGA, PABLO MAZZOLA y MARTÍN CUINAT, por cuarto año consecutivo atraca en el festival para organizar fiestas, reuniones de negocios e impulsar acuerdos de coproducción fortaleciendo vínculos entre América Latina y Europa, se exhibió la película documental EL PARTIDO de JUAN CABRAL y SANTIAGO FRANCOQUE, que reconstruyeel encuentro entre Argentina e Inglaterra en el mundial de fútbol 1986.

En 2001, THIERRY FRÉMAUX había llegado a Cannes para construir un puente hacia Hollywood y fue hasta Los Ángeles para convencer a los grandes estudios de las virtudes de que sus películas se estrenaran en la Riviera, cima del cine global. Encontró apoyo en quienes dirigían 20th Century Fox en ese momento y buscaban la plataforma adecuada para lanzar sus producciones como MOULIN ROUGE, de BAZ LUHRMANN, protagonizada por NICOLE KIDMAN y EWAN MCGREGOR, una carta de amor a París. La fiesta de la noche de apertura fue una de las más legendarias en la historia del festival: el champán colmó las copas de más de mil invitados mientras actuaban las bailarinas de cancán al ritmo de los DJ que hacían sus discos girar.
Los siguientes 25 años, Hollywood fue a la Croisette con directores como CLINT EASTWOOD (MYSTIC RIVER), MARTIN SCORSESE (KILLERS OF THE FLOWER MOON), GEORGE MILLER (MAD MAX: FURY ROAD) y STEVEN SPIELBERG (THE BFG), estrenando sus trabajos en el enorme Théâtre Lumière. Grandes éxitos desde TOP GUN: MAVERICK de 2022, donde TOM CRUISE miraba desde las escaleras del Palais pasar aviones militares que cruzaban el cielo, hasta MISIÓN IMPOSIBLE, EL AJUSTE DE CUENTAS FINAL en 2025. Este año la historia cambió. SPIELBERG no trajo DISCLOSURE DAY ni CHRISTOPHER NOLAN LA ODISEA. Los grandes estudios consideraron demasiado arriesgado y caro el festival, y decidieron no venir.
“Espero que las películas de estudio vuelvan”, dijo FRÉMAUX durante la rueda de prensa inaugural del festival. ¿Pero lo harán? En teoría, por su glamour y exposición decisiva para el lanzamiento global, asistir a Cannes debería ser una decisión obvia para los grandes estudios, aunque en este momento de ajustes y recortes presupuestarios, el viaje al festival puede ser un gasto a reducir, especialmente cuando este año varias fuentes de alto nivel afirmaron que las compañías están especialmente sensibles ante los críticos feroces de Cannes. Llamado un “templo del cine”, la crítica, especialmente la internacional, puede ser dura con películas de mediano estándar.
A medida que la taquilla mundial sigue saliendo de su recesión pospandemia y huelgas laborales, “simplemente no necesitamos el dolor de cabeza de las malas críticas”, según sus más altos ejecutivos dejan trascender off the record. Las críticas dispares de Cannes lastraron INDIANA JONES Y EL DIAL DEL DESTINO y SOLO: UNA HISTORIA DE STAR WARS, ambas nunca se recuperaron de su acogida inicial poco entusiasta y fracasaron en taquilla cuando se estrenaron semanas después. Y Cannes no es barata, no solo por el precio del combustible ante el cerrado estrecho de Ormuz. Viajes, alojamiento, estilistas, glam, personal de apoyo y distribución pueden superar el millón de dólares para una película de gran estudio, mientras que los independientes estadounidenses pueden gastar entre 50 mil y 200 mil dólares para llevar una película al festival. Para las grandes películas corales, como las de WES ANDERSON o las de acción con TOM CRUISE, los costes pueden ser realmente impresionantes. “Estamos invirtiendo cada dólar en el fin de semana de estreno”, dijeron. “Necesitamos los recursos en otro sitio”.

Hay cierta esperanza de que Netflix pueda volver finalmente a Cannes por primera vez desde 2017, cuando estrenó OKJA, de BONG JOON-HO, y THE MEYEROWITZ STORIES, de NOAH BAUMBACH, pero la compañía no ha estrenado ninguna película en Cannes desde que el festival cambió sus normas, exigiendo que las películas de la competición se proyecten en cines locales antes que en streaming, para calmar la protesta de los exhibidores franceses. Ahora Netflix ha suavizado su postura respecto a los multicines; el año próximo, estrenará en cines, en exclusiva, NARNIA: EL SOBRINO DEL MAGO, de GRETA GERWIG, durante un mínimo de cuarenta y cinco días. Entonces podría ser que Netflix regrese al festival.
Entre las compañías independientes norteamericanas, Neon es la única que ha venido a Cannes en 2026 y lo ha hecho presentando nueve películas, incluyendo ALL OF A SUDDEN, de RYUSUKE HAMAGUCHI. El festival se ha entrelazado en el ADN de la compañía que ha ganado seis Palmas de Oro consecutivas, un hecho que el estudio suele destacar en sus materiales promocionales. No todo el mundo está entusiasmado con esa presencia. “Se ha convertido en el festival de cine Neon”, se quejó un estratega de premios.
TODOS LOS PREMIOS
Palma de Oro: FJORD, de CRISTIAN MUNGIU; Grand Prix: MINOTAURE, de ANDREY ZVYAGINTSEV; Mejor Dirección (ex aequo): JAVIER CALVO y JAVIER AMBROSSI por LA BOLA NEGRA y PAWEŁ PAWLIKOWSKI por FATHERLAND; Mejor Guion: EMMANUEL MARRE por NOTRE SALUT; Premio del Jurado: DAS GETRÄUMTE ABENTEUER, de VALESKA GRISEBACH; Mejor Interpretación Femenina: VIRGINIE EFIRA y TAO OKAMOTO en SOUDAIN, de RYUSUKE HAMAGUCHI; Mejor Interpretación Masculina: EMMANUEL MACCHIA y VALENTIN CAMPAGNE en COWARD, de LUKAS DHONT; Palma de Oro cortometraje: LOS CONTRINCANTES, de FEDERICO LUIS (argentino residente en México, país de producción).

Premio Un Certain Regard: EVERYTIME, de SANDRA WOLLNER; Premio Caméra d’or: BEN’IMANA, de MARIE-CLÉMENTINE DUSABEJAMBO; La Cinef, Primer Premio: LASER-CAT, de LUCAS ACHER (EE.UU.); Segundo Premio: SILENT VOICES, de NADINE MISONG JIN (Columbia University, EE.UU.).
Fuentes: The Hollywood Report – Karla León / Variety – Matt Donnelly, Brent Lang, Guy Lodge